viernes, 18 de junio de 2010

Cena de verano...



La verdad es que reconozco que tengo mis blogs tremendamente abandonados, es lo que tiene tener un curso que te quita todas las fuerzas, parte de las ilusiones y todo tu tiempo. Pero en fin, el final de curso se acerca y espero poder poner al día todos mis blogs.
Con este sobreesfuerzo que me está costando acabar el curso escolar, pensar en comidas y cenas me parece en algunas ocasiones una muralla infranqueable, y si lo que tengo que pensar es en la cena de un sábado ya ni os cuento
Los que me conocéis sabéis que los proveedores habituales en mi cocina son los vendedores del Mercat de S. Roc y, una vez más, es gracias a ellos por lo que pude solucionar mi cena del pasado sábado.
Por eso he decidido que, a parte de incluir la receta “salvadora” tengo que dedicarles este post a ellos.
En el mercado hay infinidad de puestos, casi todos ellos con gran calidad en sus productos, pero hay que reconocer que uno tiene sus manías y preferencias, y de esos puestos, en los que habitualmente compro, es de los que voy ha hablar.
Vaya por delante que después de 12 años de comprar en el mercado (sin contar los años que he acompañado a mi madre y mis tías, especialmente en verano) tengo que considerar a estos vendedores más bien como amigos que me ayudan en mi compra semanal.
Por empezar por algún sitio, y siendo uno de mis “circuitos” de compra habitual, empiezo por Aves y Huevos Gloria.
De Gloria, aparte del cariño que le tengo, hay que destacar dos cosas. La primera que es capaz de preparar el pollo y el conejo exactamente como lo necesitas: que si deshuesado, que si a filetes, que si hoy quiero los filetes finos, que si el muslo para rellenar... Lo que le pidas. Por otra su capacidad para conseguirme todo tipo de aves para mis experimentos, especialmente para las cenas de Nochebuena y Navidad, así como el ya tradicional foie para esas mismas fechas.
Destacar también (que ya aparecerá después en la receta) los preparados: pechugas con mostaza, con salsa barbacoa... y los precocinados, especialmente los sanjacobos y similares que tanto gustan a mis hijos.
Otro de mis habituales es Juan Miguel, lo que vendría ser mi carnicero de cabecera. Otro gran especialista, junto con Pepi, su mujer, en preparar la carne con mimo y cariño, aconsejándome siempre sobre las cantidades a comprar o sobre que tipo de ternera llevarme ese día.
Para los frutos secos, Santi. Y como no Alejandra, con la que suelo compartir e intercambiar recetas, especialmente de dulces. ¿Qué seria de mi en Navidades sin tener a punto las medidas exactas para preparar todos los dulces típicos?
Para el fiambre y los quesos, Ultramarinos Adrián, con Rafa al frente y con unos salazones, especialmente las anchoas, que quitan el sentido.
La fruta y verdura de Javi y Mari, calidad, buen precio y, por encima de todo, buena conversación. Por ponerle un pero, que es del Valencia, pero algún defecto tenia que tener.
El pescado, del que creo que ya he hablado en algún post anterior, de Pescados Camús. Mis pescaderas favoritas también expertas en limpiar y filetear todo tipo de pescados de la costa de Alicante. Hay días que no sabes que comprar de tantas cosas maravillosas que tienen a la vista.
Y como no hay que tener demasiadas manías, y el congelado es de mucha calidad, el pescado y la legumbres congeladas (y algún que otro aperitivo y heladito) de Mª Jose.
Para acabar el recorrido, el pan, del que cada vez tiene más cantidad de tipos, algún ocasional dulce, alguna coca (como la que nombraré en la receta) y unos sublimes pasteles de salmón y brandada de bacalao, de Vicente (de Repostería Gracia).
Reconozco que si tuviera que nombrar todas las maravillas de Repostería Gracia necesitaría un post entero, así que solo una recomendación mas: el strudel de manzana... de lujo.
Y esto solo son los habituales, porque hay muchos mas y de muchísima calidad: Javi (Nets del Nano), Gabriel, o la inestimable ayuda de los componentes del Servicio a Domicilio del mercado, que hacen que mi compra semanal sea fácil y, por encima de todo, gastronómicamente inigualable.
Pero a lo que íbamos, la cena de verano:
De Gloria: Unas bolitas de brandada de bacalao cubiertas de piquillo que solo hay que freír ligeramente y unas pechugas rebozadas de mostaza, ligeramente picantes, y que también hay que pasar por la freidora.
De Vicente: una fantástica coca de verduras y sardina.
El resultado... juzguen ustedes mismo viendo la foto...
Os aseguro que aparte del aspecto, la degustación también fue todo un lujo.